LA CRISIS SANITARIA DESENCADENÓ LA QUIEBRA DE LAS MiPyME

Las medidas de contingencia contra el coronavirus desencadenaron durante el mes de abril, la quiebra de más de 4 mil micro, pequeñas y medianas empresas, el desempleo de más de 900 mil trabajadores y la severa caída en los ingresos de sus familias, aseguró la dirigente nacional del Partido de la Revolución Democrática (PRD) Adriana Díaz Contreras.

Aseveró que solo alivian sus penas quienes reciben remesas de migrantes o dinero y despensas de los programas sociales del Gobierno Federal, de los gobiernos estatales y de los municipales.

Pero para colmo de males, en plena pandemia, la carestía de la vida complica más el calvario de conseguir la comida del día, pues los comerciantes hacen su agosto con el sufrimiento de la gente y no se tocan el corazón para aumentar los precios del consumo popular, subrayó.

La dirigente perredista indicó que diversos medios e instituciones de investigación informan que en la cuarentena se incrementaron los precios de 16 productos del consumo popular, algunos hasta un 86%. El kilo de pechuga de pollo aumentó 12.7%; el arroz 18%; la chuleta de cerdo y el huevo 8%, la tortilla ha llegado a $25 pesos el kilo; el azúcar subió 18.7%; el frijol negro 26.8%; el jitomate se compra en 30 o 35 pesos el kilo y la papa a 26 pesos.

Asimismo, se encarecieron el limón, manzana, uvas, naranjas y hasta el Gobierno Federal se suma a los encarecedores, al incrementar el precio de la luz, particularmente en el sureste mexicano.

Enfatizó que la Procuraduría Federal del Consumidor (PROFECO) es complaciente ante el alza de precios, ya que su amenaza de multar con 3 millones de pesos a los encarecedores, no surte efecto y su inacción huele a corrupción.

La integrante de la Dirección Nacional Extraordinaria (DNE) hizo un llamado al Gobierno Federal a no cometer el error de minimizar los problemas de las familias que han perdido sus ingresos y se enfrentan a la carestía y a no tomar a la ligera la advertencia del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (CONEVAL) sobre la posible caída en pobreza de 10 millones de personas.

Adriana Díaz aseveró que estamos ya ante una crisis social que los programas prioritarios del Gobierno Federal no pueden resolver porque atienen a 22 millones de pobres y marginan a otros 33 millones y a los nuevos desempleados.

Insistió en que el gobierno está obligado a convocar a un diálogo nacional para construir un Acuerdo por la Unidad y Confianza en México, que cuente con el compromiso de los empresarios y de los trabajadores de frenar la carestía de la vida, incrementar las inversiones públicas y privadas, crear empleos bien remunerados y aplicar medias eficaces contra el Covid 19.

También hizo un exhorto a la PROFECO para que actúe de inmediato a regresar los precios al nivel que tenían antes de la pandemia.

Solo con la confianza se podrá construir la unidad para que México supere la crisis social y pueda retomar el camino del bienestar, finalizó.

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